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La vida y tus remos

Todos estamos juntos en esta tierra: aprendiendo y enseñando de miles de formas distintas. Estamos todos en el mismo barco. Solamente que tenemos diferentes remos. Tal vez nos encontramos en diferentes ríos. Todos vivimos en cuerpos humanos: los vehículos que nos mueven por el mundo. Estamos hechos de carne, sangre y huesos. Tenemos un cerebro, un corazón y dos pulmones que nos llenan de oxígeno y energía.

Nuestros remos son las herramientas que usamos para movernos por la vida. Algunos usan su gran inteligencia para llegar a donde quieren ir. Algunos usan su sonrisa, otros usan su amabilidad, un don del lenguaje o alguna habilidad atlética. Todas estas son cualidades que se nos facilitan porque nacimos con ellas o habilidades que hemos aprendido.

Considerar esta metáfora a la luz de tu propia vida puede resultar muy esclarecedor. ¿Qué herramientas estás usando para ir del punto A al punto B en tu vida? Lo más probable es que tú y las personas que conoces hayan utilizado herramientas distintas en varias combinaciones a lo largo de sus vidas para llegar a donde necesitaban ir.


Al igual que con los remos, tenemos que aprender a movernos de manera equilibrada. Si remas solamente de un lado, no harás más que navegar en círculos. Lo mismo con nuestro andar en la vida. Si confías demasiado en una sola cualidad –por ejemplo la belleza– para abrir puertas, no lograrás el equilibrio necesario para avanzar. Y si pierdes esa cualidad, te quedarás sin remo y sin manera de navegar. Es por eso que lo más sano es desarrollar múltiples herramientas para navegar por tu mundo.


Habrá remos largos para dar grandes brazadas y otros cortos para remar rápido. Remos de madera tallada con figuritas y otros más burdos, pero muy funcionales. Remos con espátulas anchas y otros remos de espátulas afiladas. Cada uno de ellos te servirá en el camino. Tú sabrás cuándo se necesita cada uno y cruzarás los ríos y mares que te aguardan. Pero, ¿cómo aprender a desarrollar todas estas cualidades/remos?


Pon atención, porque no estás solo, aunque puedas sentirlo así. Estás rodeado de inspiración: esta toma la forma de otras personas que se abren paso por el mundo, en el mismo barco. Recuerda mirar a tu alrededor en busca de modelos a seguir, compañía y aliento. Así es como desarrollarás todos los remos que necesitas para navegar por los ríos más aventurados, los más hermosos y calmos e incluso los más rápidos y turbulentos. Trabaja en observar tu alrededor, apreciar las lecciones que te dan otros y nunca te faltará el equilibrio para navegar y remar la vida.

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